domingo, 6 de marzo de 2016

Primer amor (Iván S. Turguéniev) (ALIANZA)

Escrito en 1860 nos cuenta el primer amor de Vladimir Petrovich, un chico de 16 años.... “mi pasión comenzó aquel día. He de añadir que también mis padecimientos”

Iván S. Turguéniev (1818-1883), aún no siendo muy conocido en nuestro país (España), esta considerado por algunos como el escritor ruso mas significativo de su época y eso que es contemporáneo de verdaderos maestros de la literatura como Pushkin, Gógol, Dostoyevski y Tolstói (con estos últimos tenía una enemistad manifiesta por sus ideas proeslavistas, con Toltoi se retaron a duelo, disculpándose después y estuvieron sin hablarse diecisiete años). Vivió en Francia desde 1871, donde entabló contacto con George Sand, Flauvert, Zola o Henry James, por lo que siempre defendió con ímpetu las ideas occidentalizantes que llegaban a Rusia. Su novela principal es “Padres e hijos” escrita en 1862 (dos años mas tarde que la que nos ocupa).

El libro nos narra los desasosiegos de un chico de 16 años ante lo que piensa, es el amor de su vida. No estamos ante la típica relación de dos adolescentes que descubren juntos los misterios de la edad adulta, aquí la diferencia es considerable, ella tiene 21 años y a esto se une, el inconveniente de tener alrededor caballeros cortejándola, que harían lo que fuera para conseguir ser el elegido.

Se puede observar de una manera diáfana, como ella sabiéndose en posesión del poder que le da el sentirse deseada, juega con la adoración que le profesan cinco hombres, a cada cual mas necesitado de sus favores, hasta tal punto, que con sus juegos infantiles e inocentes, les somete a todo tipo de vejaciones anímicas, dejando entrever un carácter de niña malcriada y caprichosa.“...hemos estado jugando a las prendas, ¿sabe usted, jovencito?. La señorita Zinaida ha perdido y le toca pagar. El elegido por la fortuna tendrá la dicha de besarle la mano.....”

Ante esto, claro esta, el protagonista de nuestra historia, poco o nada tiene que hacer para conseguir sus anhelos, se convierte en otro de sus juguetes, acaso el mas consentido por la edad, pero no por ello menos humillado.”-¿Que esta haciendo en esas alturas? -me preguntó con una extraña sonrisa-. ¿No anda usted repitiéndome siempre que me quiere?. Entonces venga aquí de un salto para demostrarme que es cierto. Zinaida no había terminado de pronunciar estas palabras cuando yo me precipitaba ya el vacío como si alguien me hubiera empujado. El muro tendría mas de cuatro metros de altura(....) perdiendo el conocimiento, por unos instantes. -Mi querido niño -decía inclinada sobre mí, y su voz expresaba con inquieta ternura-.¿Como has podido hacer eso?¿como has podido obedecerme? Si yo te quiero.....Levántate.”

Esta visión del despertar al amor, nos la presenta de una manera platónica sin ningún tipo de connotación sexual, teniendo en cuenta la época en que fue escrito (1860) y las características del autor, pero nos transmite una idea clara de esa atracción que suele darse en personas que nos superan en edad y lo que se esta dispuesto a hacer por ello.

Me gustaría destacar algunos detalles de la obra. En primer lugar la condición de familia noble venida a menos y con necesidades económicas de ella, por lo que también queda patente el interés en la elección de su consorte “Enseguida se puso a hablar de las letras a las que debía hacer frente. Suspiraba, se quejaba de su pobreza.....”. En segundo lugar, la relación de Vladimir con sus padres, especialmente con la admiración que sentía por su padre, y esos cambios de humor que manifestaba cuando estaban juntos “Hijo mio, guárdate del amor de una mujer, guárdate de esta felicidad, de este veneno....”. Por último esos coqueteos y antojos de niña consentida con el beneplácito de los demás, indicándonos el nivel de sometimiento y la perdida del sentido del ridículo, cuando esta por medio una afección amorosa.


Mi puntuación es de 7 sobre 10.