lunes, 29 de febrero de 2016

Xingú (Edith Wharton) (CONTRASEÑA)

Relato breve, escueto en sus descripciones, reflejando el proceder de sus personajes con maestría y todo ello con la calidad literaria de la autora.

Libro donde queda al descubierto toda la hipocresía de una sociedad (o al menos el de los componentes del Club del Almuerzo, aunque creo que se puede extrapolar), que buscan diferenciarse de la “plebe”, por medio de un grupo cultural erudito y elitista, y en donde la socia, en teoría, menos instruida y mas mundana, da una verdadera lección con su proceder, poniendo en evidencia las lagunas culturales de la demás y el fariseísmo de las asistencia a esas reuniones.

Ante estas reflexiones, pudiera parecer que nos encontramos un libro difícil de leer, en absoluto, la prosa esta impregnada de ese sentido de humor, que nos transmite al detalle, las expresiones y turbaciones de las mujeres, ante los instantes de desconcierto que se dan en cada situación, y aún no comprendiendo en absoluto de lo que están hablando, seguir guardando las formas en su comportamiento y aparentar que se domina en todo momento la materia en cuestión.

Edith Wharton nos acerca a una localidad pequeña (se supone de EE.UU.), pero se puede trasladar a cualquier población de reducidas dimensiones, donde siempre los componentes con un nivel social superior se quieren diferenciar del resto, como si de castas se tratara e incluso dentro de estas, las disputas en lo referente a la opulencia económica principalmente “Era muy de lamentar que la señora Balliger, cuyas obligaciones con la sociedad quedaban limitadas por la escasa importancia de dos doncellas, hubiera defendido con tanta porfía el derecho a recibir a Osric Dane

Es una obra que bien podría representarse en el teatro a modo de sainete, con un mismo decorado se puede hacer una composición fidedigna, pues los perfiles de cada integrante del Club están
perfectamente definidos.

Destacar los dibujos de Sara Morante, con los que esta ilustrado, son muy buenos y fiel reflejo de lo que estamos leyendo, y también el magnifico prologo de Eva Puyó, que nos detalla de una manera muy amena, en pocas páginas, la vida y obra de la escritora.

-¿Por Xingú?-sugirio amablemente.
Un escalofrío recorrio a todas las demás. Intercambiaron varias miradas confusas y luego.....

Mi puntuación es de 8 sobre 10.