viernes, 5 de febrero de 2016

La impaciencia del corazón (Stefan Zweig) (ACANTILADO)


Si alguien piensa que leer a un prodigio de la literatura del siglo XX como Stefan Zweig es tedioso, le invito que descubra este libro para que se de cuenta de su error.

Hay escritores que cuando lees una obra suya, y aunque te haya gustado mucho, no vuelves a acordarte sino para hacer un comentario y poco mas, en este caso es todo lo contrario, pues una cualidad indiscutible de Zweig, es atraparte con la manera que tiene de diseccionar la personalidad de sus protagonistas, no se limita a narrar la acción, sino que, antes de llevarla a cabo, nos hace un análisis pormenorizado de sus recelos, sus pasiones, sus miedos, sus anhelos y como su comportamiento, en algunas ocasiones, no se adecua a la razón, influido por el condicionante del momento o simplemente por la cobardía.

También hay libros que los exprimimos, intentamos extraer de ellos algo que se nos escapa entre lineas y resulta que no hay nada, el escritor quiso contar esa historia sin mas, en cambio en el que nos ocupa, es imprescindible detenerse y escudriñarlo, esta cargado de descripciones y mensajes, principalmente sobre las reflexiones e incertidumbres que nos acontecen y como las afrontamos en nuestro día a día.

Nos pone de manifiesto, motivado por la triste historia que nos narra; la compasión, ese sentimiento que a menudo nos hace reaccionar de manera contraria a lo que nuestro juicio nos dicta, el que guía nuestros actos con un paternalismo fingido, que además de ayudar a la persona en cuestión, nos sirve para lavar nuestra conciencia.

El argumento trata de una chica impedida que no soporta su desgracia y todo gira a los cambios de humor, sus caprichos y en definitiva hacer la vida imposible a los que están a su alrededor, que dicho sea de paso, se lo perdonan todo.

Si bien, como he dicho, este libro esta basado en la compasión, hay otra cualidad que esta igual de presente, o puede que mas; el exponernos a quedar en evidencia delante de las personas que nos rodean, en este caso es un militar y le importa tanto la opinión o las burlas de sus compañeros, su familia, el buen nombre de su apellido, dejar a su escuadrón sin mácula, que todas sus actuaciones se desenvuelven, aun sin declararlo de una manera explicita, en el miedo a lo que piensen los demás, el enjuiciamiento de su entorno y a consecuencia de ello se desencadenan los sucesos que acontecen en el final del relato.

Para terminar, que nadie piense después de este comentario con tantas connotaciones psicológicas, que el libro, uno de sus últimos (lo escribió tres años antes de suicidarse junto a su esposa), es aburrido, ni mucho menos, lo recomiendo encarecidamente, por todo lo dicho anteriormente y si no quieres entrar en detalles de ese tipo, para pasar unos momentos maravillosos y disfrutar de su pericia como escritor.

Mi puntuación es de 8 sobre 10.


Quiero subrayar este párrafo, a colación de lo descrito anteriormente:
             
                         "La resistencia de un individuo frente a un organismo exige siempre mucho más valor que el simple dejarse arrastrar, es decir, valor individual, y esta especie está en vías de extinción en nuestra época de organización y mecanización crecientes. Yo he encontrado en la guerra casi exclusivamente el fenómeno del coraje de las masas, del valor de los que están en formación militar, y si alguien observa con lupa este concepto, descubrirá unos componentes muy peculiares: mucha vanidad, mucha ligereza e incluso aburrimiento, pero sobre todo mucho miedo… Sí, miedo de quedarse atrás, miedo de ser blanco de burlas, miedo de actuar solo y, sobre todo, de oponerse al entusiasmo de masa de los demás; la mayoría de los que pasaron por los más audaces en el campo de batalla, los he conocido después personalmente en la vida civil como héroes muy dudosos."