
Si lo que quiere la autora es darnos a conocer la conversión de la inocencia a la dura realidad de la edad adulta, el viaje físico y sobre todo espiritual a la India, una historia exótica vestida de sentimientos afectivos encontrados, mostrarnos su redacción mas sofisticada.......se queda a medias en todas sus pretensiones.
Cuando vas avanzando en el libro,
piensas que estas ante uno de tantos, que le cuesta mucho meterse en
el grueso de la trama, que los preliminares antes de llegar a lo sustancial del relato, son demasiados extensos pero
que acabará presentándose, aquí no llega nunca, se pierde en una literatura
llena de metáforas, envueltas en una aureola de misticismo o
sensualidad, que por lo menos a mi, no me ha transmitido en absoluto.
En la mitad de la narración cuando
parece que empieza a desarrollarse una historia sugestiva, resulta
que se convierte en una anécdota que se difumina sin saber como y
prosigue dándonos a conocer la idiosincrasia de una Nación con el
mismo estilo, perdiéndose en vocablos y alegorías que desvirtúan
su propósito.
Conoce bien los lugares, domina lo que
nos esta contando y bien es verdad que nos describe un País con sus bondades y sus miserias, pero esto a la hora de escribir no basta, esos
datos se tienen que saber en que instante hay que describirlos, con
que propósito y que parezca en todo momento natural, en el libro que
nos ocupa, parece que esta deseando “soltarlos” para que el
lector perciba esta realidad.

Mi puntuación es de 3 sobre 10.
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