jueves, 22 de marzo de 2018

La pianista (Elfriede Jelinek)


    Nº de páginas: 288 págs.
    Lengua: CASTELLANO
    ISBN: 9788497938440
Mi puntuación ★★★★☆☆☆☆☆☆

Snopsis: La pianista es Erika Kohut, una mujer madura que siempre ha vivido bajo la sombra de una madre posesiva y absorbente. En realidad, Erika es una pianista frustrada que ejerce de profesora de piano. Vencida por un fracaso que no es sino trasunto de una derrota mayor, la de escapar de un dominio indeseado, y presa en la telaraña de sus inhibiciones y de una perpetua y no siempre amable vigilancia, Erika ha aprendido a ser austera y servera.
La pianista es una densa e inteligente, pero amarga, inmersión en la vida de una mujer cuya forzada soledad y sordo sufrimiento es paradigma de muchas vidas de mujer.


¿Cuanto hay de poder en el dominado y cuanto de sumisión en el que domina?.

¿Que precio hay que pagar para que nuestras oscuras vocaciones se cercioren, sin que se produzca un quebranto en nuestras relaciones?.

¿No es sombría nuestra conciencia, sabiendo que dista mucho de ser comprendida?.

¿Es mejor abrirse en canal al contar nuestros secretos, a alguien que es probable que no te entienda, o quizá es preferible seguir sumergido en ese mar de contradicciones, y que solo nuestra conciencia sea juez y parte de la causa?.

Todas estas divagaciones saco en conclusión, de un libro, que pudo ser mucho y se quedo a la mitad.

El tema que expone es muy interesante. Todo ese volcán interior que va mortificando a nuestra protagonista y que compartimos con ella en toda su extensión, resultaría muy atractivo y adictivo, sino fuera porque su autora se pierde en extensas explicaciones, farragosas descripciones, un ritmo muchas veces interrumpido y una confusa concatenación de hechos, que acaban por desvirtuar una historia prometedora.

Y la tildo así, ya que es una materia que siempre me ha interesado en una relación: quien es el que verdaderamente toma las riendas. El que da las ordenes, o el que las ejecuta; sabiendo que la fuerza esta de su parte. Quien se encuentra mas satisfecho, quien espera el dolor de una manera voluntaria o quien dócilmente se compromete a realizarlo. Y por ultimo, donde están los limites del placer si te solicitan que no ceses aunque te lo rueguen.

De acuerdo, que el argumento lleva al extremo cualquier interacción. Se acentúa un equilibrio de fuerzas lleno de contradicciones, en una personalidad, en el fondo muy vulnerable (alumno), y se aprecia claramente la perturbación por distintas causas que mantiene esta forma de actuar. Pero creo que yendo un poco mas allá, podemos distinguir el pulso que se establece entre dos personas para mantener intacto su ego.

Dicho todo esto esto, creo que la escritora lo hace tedioso, afronta el núcleo después de dar muchas vueltas, y con ello consigue un cierto cansancio cuando de verdad llega la hora de las explicaciones.

Otra relación interesante que toca: es la de madre e hija. Podríamos decir en cuanto a su exposición... que ocurre lo mismo. Es otra vertiente de dominio o de posesión: lo que podría ser causa de un desarrollo interesante y entretenido, con una optativa soledad derivando en una exclusión social muy marcada, con unos puntos de vista muy diversos y unos matices que lleva intrínseco ese nexo filial; nos la muestra con altas cuotas de reflexiones mezcladas con una gama de detalles interminables.

Destacar las grandes dosis de fuerte erotismo. No se piense nadie que es un morbo suave de novela rosa: es duro, detallado y rozando lo obsceno. Hay que reconocerla que, en este punto, no se esconde en absoluto.

Bien escrito, maneja bien el estilo. Un libro difícil de olvidar, de esta Premio Nobel de Literatura, que seguro... tendrá libros mejores.

Mi puntuación es de 4 sobre 10.