martes, 3 de octubre de 2017

La letra escarlata (Nathaniel Hawthorne)

Sinopsis: Un clásico de la literatura norteamericana del siglo XIX que narra el calvario personal de la joven Hester Prynne, acusada de adulterio y condenada por la ruda y religiosa sociedad de Nueva Inglaterra. La vida de Hester, su silencio, su lealtad y su fortaleza ante las fuerzas del mal son un prodigio de la literatura de todos los tiempos. (Casa del Libro)

Nº de páginas: 272 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: DEBOLSILLO
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788499082790

Estamos ante un clásico norteamericano del siglo XIX (1850), que ha sido un referente para conocer los entresijos de una época y sus peculiaridades: sociales, morales y de convivencia; regidas por unas encorsetadas normas, en las que saltárselas, era equivalente a vivir con ese estigma el resto de tus días.

Y así de diáfano nos lo demuestra esta historia situada dos siglos antes de la finalización del relato, llena de contradicciones internas, con el azote despiadado de la indiferencia y unas gotas sobrenaturales mezcladas con el miedo a revelar su causa. De esta manera nos introducimos en un libro, a mi modo de ver, con altibajos en cuanto a su interés, un adorno innecesario en el estilo y unos acontecimientos que en su desarrollo, no sorprenden de ningún modo al lector.

Tengo que seguir apuntando en el debe: el comienzo tan detallado de un destino laboral (real o no) que por la intrascendencia posterior en la trama, podría haberlo resuelto de un modo más somero, optando por una introducción mas directa en los sucesos posteriores. Nos descubre un mundo portuario y unas personalidades, que si bien están magistralmente desarrolladas y con una mezcla de humor que hay que reconocerle, pero con el único fin del hallazgo de unos manuscritos que son la base del argumento.

Dicho todo lo anterior, creo que es un libro lleno de simbolismos que son difíciles de apreciar en la primera lectura y que cada uno puede interpretar de diferentes maneras. Esa predisposición a los escenarios lóbregos, llena de tonos oscuros y de una condición humana nada positiva, nos da una pista del mensaje que nos quiere transmitir.Una multitud de hombres barbudos, vestidos de colores sombríos y llevando sombreros grises puntiagudos como agujas de campanario, junto a algunas mujeres con capuchas sobre la cabeza y otras sin sombrero, estaba congregada frente a un edificio de madera cuya puerta era de grueso roble tachonado con clavos de hierro.”

Hacer especial hincapié en la relación de Roger Chillingworth y Dimmesdale, creo que es fiel reflejo de las reacciones predominantes: el pecado y la venganza.

Agradecerle la ambientación de un periodo (principios del siglo XVII), en que la norma estaba gobernada por un decoro que condicionaba todos los comportamientos cotidianos, arrastrando por ello a unas actuaciones que se convertían en verdaderas condenas tacitas de unas sentencias populares sin ningún atenuante.

Igualmente hay que hacer constar que se trata de una critica severa de ese puritanismo llevado a extremos que llega a convertirse en odio a sus detractores, y un fariseismo que nos llega a modo de concepto y que es denostado por su expresión tan radical. Y aunque esto se percibe a lo largo de la narración, no lo revela de una manera concisa; es el lector el que va acusando esas sensaciones a medida que transcurren los hechos.

Nos refleja muy bien el perfil de Hester Prynne, destacando su fortaleza ante su mancilla, su relación con una difícil hija de reacciones desconcertantes, su resignación asumiendo con gran coraje una culpa convertida en delito, y un silencio encubridor por salvaguardar la dignidad de una persona envuelta en una pesadumbre que le pesa como una losa..

Entro como tantas veces en la divagación: ¿como puedo opinar de una manera no del todo positiva de un libro tan reconocido y consagrado dentro de la historia de la literatura?, ¿quien soy yo, para cuestionar esta obra que, reconociendo el dominio de la técnica, en ocasiones, se me hizo cuesta arriba su lectura?. Pronto me calmo de estas reflexiones al darme cuenta que lo que aquí expongo, solo son mis opiniones de un libro determinado y no la obra literaria de este gran escritor; y que se trata de sensaciones determinadas, en muchos casos, por mi estado de animo o por factores externos en el instante de su lectura, así como percepciones sutiles de un momento dado.

Es un libro que hay que leer. Tiene que ser lectura obligada, con la seguridad, que en alguna conversación en la que participes se hablará de el, y ya se sabe.….siempre hay que opinar de lo que se conoce.

Quiero destacar la gran introducción de Nina Baym de la edición que leí (DEBOLSILLO). Nos hace una disección muy completa de esta obra y se ve muy claro sus conocimientos profundos sobre este autor.

Mi puntuación es de 6 sobre 10.