sábado, 31 de octubre de 2015

La rubia de ojos negros (BENJAMIN BLACK) (ALFAGUARA)

Philip Marlowe ha vuelto. ¿Pero realmente es así?. ¿Lo consigue?

Según mi modesta opinión, sí.

Cuando uno se encuentra ante el reto de leer a un personaje tan emblemático, que ha marcado gran parte de mi vida literaria, no lo hago con miedo, lo hago con pavor, por lo que pueda resultar estos experimentos de “adueñarse” de él otro escritor, por muy bueno que sea.

Lo primero que me preocupaba era la ambientación teniendo en cuenta la época, después su carácter tan genuino y por supuesto la esencia, que era lo que pensaba le entrañaría mayor dificultad, pero he de decir, que supera con nota alta todos estos retos y con diálogos brillantes teniendo en cuenta la personalidad de quien estamos hablando.”-No es necesario que me insultes. -No, tienes razón, pero me gusta”.

El libro, en realidad, no creo que sea muy bueno, utiliza el estereotipo de estas novelas, mujer muy guapa, rica, entra en su despacho, le encarga un trabajo, y este sospecha que le esta engañando,
y eso es casi todo, pues, no avanza en el caso, no tiene ese hilo de donde tirar, que en este tipo de libros es fundamental para desentrañar el caso, no tiene esos giros que despistan al lector, no nos da ninguna pista para ¨comernos el coco”, sino que le van acaeciendo una serie de sucesos que nos llevan al final, que, por cierto, lo salva bastante bien.

                                           
No puedo evitar preguntarme, que hubiera pensado Raymond Chandler, al leer este libro, y aunque la novela negra de aquel periodo y sus escritores (“el cartero... “ de M. Cain, el ingles Hadley Chase, el maestro Dashiell Hammett, la postrera Patricia Highsmith, ...) son insuperables, creo que, con un protagonista, quizá, un poco mas blandito que de costumbre, Benjamin Black (el galardonado con el Princpe de Asturias John Banville) ha elaborado el encargo de los hijos de Chandler, con dignidad.


Mi puntuación es de 6,5 sobre 10.